día a día

El día a día de una diabética y su tecnología

Diabetes y tecnología: de la bomba de insulina a las mejores aplicaciones
Por TLife.guruAutor

Soy diabética desde que tenía 5 años. Ha pasado tanto tiempo que en verdad ni me acuerdo de lo que se siente al no serlo. El 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes, fecha que sirve de reflexión para todos y para que se acuerden un poquito más de nosotros, aunque tener esta enfermedad crónica es una cuestión de 24 horas todos y cada uno de los 365 días del año.

Desde aquella época en la que me detectaron la diabetes mellitus tipo 1 han cambiado muchas cosas. Muchísimas. La esencia básica sigue siendo la misma: medir los niveles de glucemia (azúcar en sangre) y controlarlos con las dosis adecuadas de insulina.

Como bien sabéis lectores de TLife, la última década ha supuesto una revolución en cuanto a la aplicación de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana. No podía ser de otra forma, lo digital también se ha aliado  en el día a día de los diabéticos para llevar un control más preciso de la enfermedad. Y me alegro sobremanera de ello.

¡Bomba!

En algunas ocasiones sonrío al pensar que soy un poco biónica.  Hace diez años me ofrecieron a través de mi médico de la seguridad social la posibilidad de llevar una bomba de insulina. ¡Bomba! A pesar del nombre disuasorio y de que no había leído nada sobre este artilugio dije que sí al instante y desde entonces no me he separado nunca de ella (varias han perecido y he tenido diferentes modelos, pero aún así  sigue  siendo la conexión conmigo más larga de mi vida). La bomba de infusión continua es un pequeño dispositivo (para aquellos que sepáis lo que es un ‘busca‘ os diré que estéticamente se le parece bastante) que va insertado a través de un catéter bajo la piel.

Hay que programarla para que segregue insulina  las 24 horas del día dependiendo de las necesidades de cada franja horaria y, después cada vez que se come hay que indicarle la cantidad que se necesita en función, sobre todo, de los hidratos de carbono que se vayan a ingerir. Con la experiencia os aseguro de que soy capaz de ver un plato de comida, ‘escanearlo’ con la mirada y transformar  mentalmente en menos de 10 segundos cada hidrato en la unidad exacta de insulina que voy a necesitar. Es casi como un súper poder, bueno, dejémoslo en un mini poder.

Al principio fue bastante incómodo el viajar en avión con  la bomba puesta ya que al pasar por el escáner siempre me preguntaban que qué era eso y por qué no me lo quitaba y lo ponía encima de la bandeja con el resto de objetos metálicos. Menos mal que su uso se ha extendido bastante y rara vez se vuelve a repetir esa situación.

Te da autonomía, y la verdad, aunque parezca más engorroso su uso, es práctica y fácil de utilizar.

Te acostumbras muy rápido a vivir con ella.

Mi bomba, mi glucómetro y yo

Mi otro inseparable aliado es el glucómetro. El medidor de glucosa capilar (gota de sangre en tira reactiva) que tengo se conecta por bluetooth a la bomba de insulina, así que cada vez que me mido el azúcar se pasan las mediciones a la bomba y ya puedo indicar la infusión de insulina necesaria en función de los objetivos marcados.  Lo hago de media unas 6/8 veces al día para tener más control de los niveles y regulármelo mejor. Mi glucómetro no es de los más avanzados. He intentado conseguir uno de monitorización continua como es el FreestyleLibre, que no requiere de pinchazos capilares, pero  hasta hoy tiene agotadas sus existencias, al menos en España y Francia que es donde he intentado comprarlo. Este tipo de medidores no los cubre la seguridad social. Hay que cambiar el sensor un mínimo de dos veces al mes  y cada uno cuesta 60 euros. Mientras  llega, seguiré ahorrando.

Big Data en casa

Tantos  datos y mediciones obtenidos con el glucómetro y los parámetros de la bomba no tendrían ningún sentido sin un análisis e interpretación. El Big Data es uno de esos términos que llevamos viendo desde hace un tiempo y que siempre aparece cuando los gurús hablan sobre las tendencias tecnológicas más importantes. Pues bien, hete aquí que los diabéticos llevamos analizando datos, sin ser tan big, desde hace mucho más tiempo. Gracias a un software de muy fácil instalación puedo, de un vistazo, saber cuál es la curva y la tendencia de mi glucosa, qué patrones se repiten, organizar los gráficos, activar alarmas y decidir los pasos a seguir en la programación de mi bomba. Desde pequeña anotaba en una libreta, siempre en limpio,  todos los índices de glucemia de mis mediciones para llevárselas cada tres meses a mi médico. Este, os lo aseguro, ha sido uno de los más grandes cambios. Poder monitorizar continuamente toda la información de la que dispongo y no tener que apuntarla siempre fue una de mis mayores quimeras de niña.

En este sentido se han unido muchas apps que ayudan a mostrar los datos de forma clara y sencilla. La que más utilizo es Diario mySugr, ahora me la he descargado con sistema Android pero también está disponible para dispositivos iOS. Es gratuita pero en su versión pro hay que pagar, o 2,99 euros al mes o 27 euros al año. Está integrada con algunos medidores de glucemia, no en el mío, así que tengo que introducir los datos manualmente (no podía ser perfecto). Es una app bastante completa en cuanto al análisis y los gráficos de control que muestra. También te permite introducir las fotos de la comida que has ingerido, unida a tus valores de azúcar y la cantidad de insulina que te has puesto.  Otra de las apps que utilizo es Social Diabetes, disponible en iOS y Android. Posee una herramienta de cálculo de las unidades de insulina, es muy práctica.

gráfico_glucosa

Gráfico con datos de medición de glucemia.

Somos tantos…

Pues sí. No estamos solos y eso me hace sentir muy bien. Tanto en webs como en redes sociales hay muchísima gente que cuenta cosas interesantísimas sobre novedades y experiencias con la diabetes. Una de las páginas que más me gusta es la de Reflexiones de un Jedi Azucarado (buen nombre @JediAzucarado, sobre todo, en este año tan Star Wars) , aquí podréis aprender más novedades tecnológicas de las que os imaginaríais jamás. Muy activo también en redes sociales, su autor es: @oscarbrinas.  Otra página muy  completa es: Diabetes tipo 1, cuyo autor también podéis seguir en twitter: @webDM1. No dejéis de leer este post suyo sobre un día cualquiera en la vida de un diabético.

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TRIVIA
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