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Este robot va a salir a hacerte los recados

Starship, el robot que te lleva la compra a casa
Starship puede hacer envíos de hasta nueve kilos. © Starship Technologies
Por TLife.guruAutor

La situación ya no nos extraña: tú en tu casa y tu pareja tan lejos de ti como Canadá, pongamos por caso, y tan cerca como la pantalla del ordenador. Se lo debemos a Skype y a sus dos cofundadores, el estonio Ahti Heinla y el danés Janus Friis, que ahora quieren revolucionar los envíos a domicilio igual que las conversaciones a distancia.

La idea lleva como nombre Starship, tiene forma de robot y va sin prisa pero con seguridad. Puede que la expresión “envíos a domicilio” te haya hecho pensar en Amazon, pero el asunto no va por ahí. No hablamos de drones ni de paquetes voladores, sino de mensajería de pequeñas distancias y a ras de suelo. Y si todo saliera bien (a la larga, evidentemente), de un precio muy competitivo.

Starship viaja a una velocidad de 6,4 kilómetros por hora y está pensado para transportar la compra del súper o de la tienda de la esquina. Con cierta apariencia de aspiradora y seis pequeñas ruedas, soporta hasta nueve kilos de peso (no vale para la gran compra del mes) y funciona de forma autónoma: sensores, detectores, cámaras, GPS, giroscopio y mapas incorporados le permiten llegar al punto de destino introducido y moverse por su cuenta durante el 99% del tiempo de uso, según sus creadores.

Además, si durante el viaje de ida y vuelta ocurriera algún incidente que pusiera en riesgo la seguridad del robot o de los viandantes, se comunicaría con los peatones mediante un altavoz para avisarles de su presencia. Una vez llega a su destino, una aplicación informará al cliente y solo quien tenga el código de la compra podrá abrir el robot y coger su contenido.

Primeras pruebas en Inglaterra

El robot comenzará a probarse pronto en zonas piloto del Reino Unido. Una de ellas será en Greenwich (Londres), durante 2016. La idea es que haga entregas locales con una duración estimada de entre 5 y 30 minutos, a un precio de una libra (1,37 euros) por viaje. Gracias a estas cifras, pretenden reducir los gastos de envío notablemente. “Queremos hacer con las entregas locales lo que Skype hizo con las telecomunicaciones”, asegura Heinla. Y la teoría pinta bien.

La dudas, sin embargo, aparecen si pensamos en el 1% que no garantizan los responsables de la idea y que se nos había quedado colgando: al parecer, en caso de que durante un envío haya un problema mayor y haga falta reaccionar con rapidez, un piloto estará atento a la ruta de Starship para tomar su control de inmediato y evitar accidentes. Si la idea fructifica, da la impresión de que la plantilla que necesitará la empresa no será pequeña, y probablemente resultará bastante complicado mantener unos precios tan asequibles. Además, como se trata de un producto en pruebas, todavía no sabemos nada de posibles trabas legales: ¿cuántos robots podrían circular a su aire por las calles?

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