literatura

‘Bookstagrammers’ y ‘booktubers’, los Rubius de los libros

Los Rubius de los libros: los 'booktubers' y 'bookstagrammers'
El perfil en Instagram de Maximiliano Pizzicotti, de 16 años (@thxboywthebooks).
Por TLife.guruAutor

Si te digo que acabo de ver un vídeo de YouTube con un adolescente hablando, me dirás que qué tiene eso de raro, pero si te digo que de lo que estaba hablando ese youtuber era de libros, ya no te parecerá tan habitual. Efectivamente hay una corriente de youtubers que permanecen ajenos a los videojuegos, a las bromas pesadas, a las barras de labios y a la ropa chic y que centran su vida en la literatura y en compartir sus lecturas a través del vídeo on demand. Ellos son los booktubers y son legión.

Aunque llevan mucho más tiempo en el mundo anglosajón, en España se comenzaron a instaurar a partir de 2013 y desde entonces no ha parado de crecer la comunidad de booktubers, que ofrecen sus recomendaciones lectoras en las que demuestran un domino perfecto de la edición de vídeo y la puesta en escena. Luciendo el mismo desparpajo y saber hacer que sus colegas gamers, gurús de la moda o youtuber más techies.

Para muestra un botón, aquí tienes un buen ejemplo de booktuber dicharachero, El Coleccionista de Mundos, un joven que podría dar mil vueltas a cualquier presentador de televisión:

Perfil del ‘booktuber’

Adolescentes (como mucho veinteañeros), en su mayoría chicas y de América Latina, que proponen lecturas sobre todo de su edad, pero que también combinan con literatura universal, por lo que es muy normal que comenten libros como Rayuela o Cinco horas con Mario junto a la saga Harry Potter o Los Juegos del Hambre.

El booktuber es algo más que un aficionado a los libros, es casi un fetichista del coleccionismo literario y su objetivo es superarse a sí mismo en la posesión tanto de volúmenes impresos, como de reseñas y comentarios grabados en vídeo y subidos a YouTube. Por supuesto y aunque parezca una paradoja en un adolescente actual, rechazan de pleno la lectura digital, desterrando tanto eBooks como eReaders al no poder lucirse igual de bien en una estantería.

El booktuber, al igual que cualquier otro adolescente, se jacta de encontrar chollos en las librerías y de hacer buenas compras por Internet de sus libros, es otra de las cuestiones que les permite tener más material.

Buscan labrar su profesión y vivir de esto igual que el YouTuber, pero es complicado que lleguen a tener la audiencia de los gamers o los vídeo-blogs de moda. Mientras que Laspalabrasdefa, la booktuber con más visitas de México que además es uno de los países donde más seguidores tiene este fenómeno, tiene una media de 300.000 visualizaciones por vídeo, CaELike, su compatriota y homóloga de belleza y moda tiene vídeos que alcanzan los 8 y 9 millones de visualizaciones.

Evidentemente, aunque el esfuerzo es el mismo y la labor que están haciendo en favor de la promoción de la lectura es inigualable, nunca llegarán a ganar las cifras del resto de youtubers. A pesar de todo, las editoriales conocen su potencial y aunque no parece fácil controlar o inclinar sus gustos literarios hacia determinados productos librarios, han puestos sus ojos en ellos como influencers y procuran tenerlos de su lado enviándoles las novedades editoriales. Al menos en libros gratis sí que han ganado estos chicos.

Si quieres conocer un poco más de los booktubers puedes ver este documental sobre ellos.

Un poco de terminología ‘booktuber’

Cómo en todo entorno los booktuber tienen su propia terminología que se traduce del contenido que ofrecen en cada capítulo de vídeo.

Book Haul: Presentación de los libros que le han regalado al booktuber durante un tiempo concreto, normalmente en el último mes. En este caso las editoriales son las que sabiamente  facilitan los libros a estos prescriptores tan estupendos.

Unboxing book: Al igual que en otras disciplinas donde hay implicados youtubers, existe un apartado de desembalaje de libros recibidos a través de compras por Internet. Normalmente es para dar mayor protagonismo a una determinada novedad editorial o para evaluar la forma de entrega de determinada tienda virtual.

IMM: Abreviatura del término inglés in my mailbox y que viene de la época de los blogs literarios escritos donde se ponían los títulos o fotos de los libros que habían recibido en su buzón por si alguien les quería avanzar alguna reseña o comentario sobre los mismos. En YouTube tiene un significado similar a Book Haul pero añadiendo los comentarios de otros lectores.

Wrap up: Hace referencia a las reseñas de los libros que realmente un booktuber ha podido leer de todo el IMM que ha recibido en cierto tiempo y que por lo tanto puede hacer reseña real de ellos.

Book tags: Se trata de retos que el booktuber propone y que se basan en los libros, normalmente en estos retos se etiquetan a otros booktubers para que vean el vídeo, respondan las preguntas y se las vayan pasando a otros booktubers.

Book challenges: Al igual que el anterior son retos propuestos por los booktubers, quep ueden ser tan variopintos como: Títulos de libros que hayas leído y que empiecen por las letras que forma tu nombreLibros de más de 500 páginas que te den miedo, 5 portadas horrorosas y 5 preciosas…

TBR: Abreviatura del inglés To Be Read, en español “por leer”. Es decir es la lista de libros que el booktuber tiene pendiente para leer. Para hacerlo más participativo y viral, algunos de ellos anotan cada título en un papelito que meten en un recipiente y sacan durante el vídeo para hacer que la próxima lectura sea fruto del azar.

Booktuber Hangout: Quedada virtual de varios booktubers que se emite en directo y queda grabada para YouTube. En ella se debate sobre uno o varios libros. Vamos, como una tertulia literaria del Café Gijón de finales del siglo XIX pero mucho más alocada.

‘Bookstagrammers’, la cara B del fanomeno ‘booktubers’

La pasión por la literatura (al contrario de lo que afirman las estadísticas) mezclada con los medios digitales que utilizan los más jóvenes, como Instagram, han provocado el auge de un nuevo fenómeno literario conocido como instagrammers y que consiste, al igual que los booktubers, en exhibir por medio de fotografías los libros leídos, creando composiciones de imagen que pretenden decir algo más que mostrar la propia cubierta del libro.

La diferencia con los booktubers es que pueden practicar su exhibicionismo literario sin necesidad de dar la cara, ya que esta comunidad la forman jóvenes más introvertidos que la otra.

Uno de los países donde más se ha extendido este fenómeno es Argentina, donde están alcanzando fama internacional bookstagrammers como: Luca Salva de 14 años (@sheeranbooks), Sofía Fredes de 18 años (@thebestfriendabook ) o Maximiliano Pizzicotti de 16 años (@thxboywthebooks ), que exponen magníficas y cuidada galerías de cubiertas de libros con absoluto gusto y gran creatividad. No es nada fácil captar en una solo imagen todo lo que quieres expresar de algo tan extenso como un libro.

Instragram_Maximiliano_Pizzicotti_Argentina

De lo que estoy seguro es que lo que puede quedar positivo de todos estos fenómenos es un nutrido grupo de futuros escritores, editores o libreros que pueden todavía salvar el mundo de la literatura en esta era digital.

 

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