La Pesetacoin y otras nueve alternativas a Bitcoin

Qué es Bitcoin y qué otras monedas virtuales existen
Por TLife.guruAutor

Aunque acaba de cumplir siete años, Bitcoin sigue siendo un misterio para la mayoría de los usuarios. Y eso que gigantes de la talla de Microsoft, Dell, WordPress, Reddit, Expedia o PayPal, entre otros, han dejado claro su apoyo a esta criptomoneda concebida por Satoshi Nakamoto, cuya identidad es tan enigmática como el futuro de las monedas virtuales.
De momento parece que estamos lejos de una adopción mayoritaria de estas divisas, también llamadas altcoins, un objetivo al que han puesto freno estafas como la del Unete; el escándalo que supuso el uso de bitcoins para hacer transacciones en Silk Road, el mayor mercado online de drogas; y el propio proceso para generar las monedas, conocido como “minar” y que requiere recursos y conocimientos tecnológicos que no están al alcance de cualquiera, si bien es cierto que por otro lado se pueden comprar bitcoins de forma sencilla en las casas de cambio.
Donde sí parece haber consenso es en la apuesta del sector financiero por blockchain, la arquitectura de datos con la que se blindan las transacciones con Bitcoin. De hecho, muchos bancos han reconocido que están experimentando con la tecnología de “cadena de bloques” para mejorar la seguridad de sus servicios online. En este mismo sentido, Jay Reinemann, director de BBVA Ventures, señala que aunque en 2016 el sector bancario podrá no adoptar blockchain, las plataformas existentes tendrán que “reducir los costes, los plazos y la fricción a la hora de transferir dinero”. De lo contrario, “correrán el riesgo de enfrentarse a una competencia real por parte de blockchain”, remarca Reinemann.
A la espera de que se vayan despejando incógnitas, lo que también sabemos seguro es que Bitcoin no está sola. No en vano, hay más de cien monedas virtuales y algunas de ellas están ganando popularidad a pasos agigantados, como estas diez a las que conviene seguir de cerca.

Pesetacoin

Su nombre y la leyenda que lo acompaña (“¡Vuelve la rubia!”) delata su origen. Esta criptomoneda española ha sido desarrollada a partir de Bitcoin y Litecoin y su emisión máxima también es un guiño a la peseta, dado que se ha fijado en 166.386.000 unidades, lo que supone un homenaje al valor de referencia fijado el 31 de diciembre de 1998, según el cual 166,386 pesetas equivalían a 1 euro. Lanzada en enero de 2014, Pesetacoin se basa en el algoritmo Scrypt Proof Of Work.

Coinbase

Más que una criptomoneda, Coinbase es una plataforma online para comprar, vender y utilizar bitcoins de forma segura, en la que participa precisamente BBVA Ventures. Fundada en junio de 2012 y con sede en San Francisco, actualmente cuenta con más de tres millones de usuarios y uno de sus puntos fuertes es la cartera o monedero móvil (wallet), disponible para dispositivos iOS y Android.  Además, Coinbase posibilita que los establecimientos acepten bitcoins con la misma facilidad con la que aceptan una tarjeta Visa online, por menos de la mitad del coste.

Decred

Su lanzamiento es muy reciente, esta misma semana. Pero sus creadores no son unos recién llegados al universo de las monedas virtuales, ya que son varios de los responsables de Bitcoin y de proyectos paralelos, como BTCsuite, que se han unido para sortear algunos problemas legales a los que ha debido enfrentarse la criptomoneda por excelencia, como el hecho de respaldarse en un modelo de financiación privado. En contraposición, Decred aboga por un modelo abierto y además hará hincapié en reforzar la seguridad de las operaciones.

Dogecoin

Su nombre e imagen provienen del meme Doge, que se hizo popular en 2013.  Las transacciones con esta divisa virtual se realizan en 60 segundos, frente a los 10 minutos que necesita Bitcoin, y sus creadores han establecido una emisión máxima de 100 billones de monedas, lo cual evita la especulación y promueve la circulación de dogecoins. En la práctica, ha sido utilizada para llevar a cabo donaciones a ONG y su valor ronda los 0.00014 dólares por unidad.

Litecoin

Nació en 2011 como un complemento a Bitcoin, con un funcionamiento muy similar entre ambas, pero poco a poco ha ido ganado terreno hasta convertirse en una divisa con entidad propia de la que, a su vez, han derivado otras criptomonedas como Dogecoin. Las transacciones con esta alternativa rondan los tres minutos y está previsto que dejen de emitirse unidades cuando se alcancen los 84 millones de Licoins, frente al máximo fijado de 21 millones de bitcoins.

Namecoin

Esta criptomoneda puede considerarse una de las primeras aplicaciones prácticas de la arquitectura de Bitcoin. En concreto, Namecoin utiliza la tecnología de “cadena de bloques” para generar nuevas direcciones de Internet (con dominio .bit) libres de censura y que no están bajo la supervisión de los organismos de control de Internet. Para registrar esas direcciones, que después pueden ser vendidas, así como para almacenar los datos y metadatos que las componen, es necesario disponer de unos puñados de namecoins.

Omni

Anteriormente conocida como Mastercoin, también está basada en la cadena de bloques de Bitcoin. Esta moneda fue lanzada de forma oficial por J. R. Willet el 31 de julio de 2013 y su punto de partida fue un proyecto para adquirir omnis a cambio de bitcoins. A pesar de que algunas voces advirtieron de que podía tratarse de un fraude, en el plazo de un mes alrededor de 500 personas contribuyeron a que Omni comenzase a andar con una aportación conjunta de casi 5.000 bitcoins.

Peercoin

Con un claro tutorial en cuatro pasos para recién llegados al mundo de las divisas virtuales, Peercoin (también conocida como PPCoin) presume de ser una de las criptomonedas sin límites de “acuñación”. Otras de sus características más diferenciadoras son una inflación fija de un 1% al año y unos altos niveles de seguridad a través del método “proof-of-stake”, por el que aquellos usuarios que realizan cualquier transacción con peercoins deben probar que son los propietarios legítimos de esas monedas.

Primecoin

El 7 de julio de 2013, Sunny King, uno de los creadores de Peercoin, puso a disposición de la comunidad el documento Primecoin Paper, donde explicaba el funcionamiento de una nueva divisa virtual cuya principal característica es que se basa en el cálculo de largas cadenas de números primos, conocidas como “cadenas de Cunningham”. Los expertos aseguran que esta criptomoneda tiene un valor muy bajo, pero que los cálculos necesarios para su creación están ayudando a llevar a cabo investigaciones científicas.

Quarkcoin

“Acuñada” a mediados de 2013, Quarkcoin utiliza seis algoritmos distintos para proteger los datos que se comparten en cada una de las transacciones realizadas con esta moneda virtual, lo que garantiza una alta seguridad. Otras de sus ventajas son la velocidad de las transacciones, que rondan los 30 segundos, y que utiliza un modelo de extracción más sencillo que el del resto de criptomonedas, por lo que muchos de sus “mineros” necesitan menos conocimientos que los requeridos para generar bitcoins, por ejemplo.

3 COMENTARIOS

  1. Cuanto más fáciles se vuelven las transacciones online con dinero real, menos útiles son estas divisas. Excepto para evadir impuestos, claro…

    1. Hola, natan:
      Aunque estas divisas digitales no acaben de popularizarse, lo que sí es interesante es que se está utilizando la tecnología en la que se basan (blockchain) para agilizar, facilitar y blindar transacciones online con dinero real, como tú apuntas.
      Muchas gracias por tu aportación y un saludo