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¿Qué deduce una web de ti cuando navegas?

¿Qué datos tienen de mí las webs?
Una pareja navega por internet.
Por TLife.guruAutor

Hace tiempo te contamos qué sabían las cookies de ti, para contrastarlo con lo que tú sabes de ellas. Las cookies, grosso modo, son una especie de pegatinas digitales que las páginas web pegan en tu navegador, y donde van guardando datos sobre tus hábitos: qué páginas has visto dentro de ese site, qué temas te interesan, cuánto tiempo te quedas, qué formularios rellenas…

Pero ahora a dos diseñadores llamados Luna Maurer y Roel Wouters, que trabajan en Studio Moniker, se les ha ocurrido mostrar del modo más gráfico posible cómo una página web registra incluso los movimientos que haces con el ratón. No se trata ya de contabilizar páginas vistas, o registrar con qué navegador has entrado (y qué versión concreta), desde qué dispositivo o sistema operativo has visitado la página (aunque todas esas cosas también las muestra). No. Es un paso más allá: se trata de sacar conclusiones solo por el modo físico en que navegas.

Así muestra la página lo que vas haciendo.

El quid de la cuestión es que muchas compañías tienen en sus servidores web programas que previamente han analizado millones y millones de visitas y de sesiones de usuarios, de los cuales ya han sacado conclusiones. Es decir, tienen estudiado cómo nos manejamos los hombres respecto de las mujeres, de qué modo nos comportamos si entramos desde el trabajo o desde casa, a qué velocidad cambiamos de pestaña según las edades…

Y, de ese modo, ya no hay más que comparar los patrones que el software de la web tiene memorizados con los comportamientos del usuario que está visitándola en ese momento. Esos patrones de comportamiento los obtiene después de almacenar grandes cantidades de datos aislados (big data) que el programa va relacionando.

Haz la prueba con dos sexos

Puedes hacer la prueba tú mismo. Solo tienes que saber un poco de inglés para saber qué te está contando la página cada vez que mueves el ratón. Solo tienes que entrar en la web Clickclickclick.click y leer con tus propios ojos lo que el servidor va registrando.

Y puedes hacer una prueba muy sencilla, de paso: después de hurgar un poco, dejarle el ratón a una persona del sexo opuesto al tuyo y ver cómo la web detecta que hay un cambio de comportamiento.

 

1 COMENTARIO

  1. En el fondo, no se trata tanto de cómo mueves el ratón sino de qué huellas dejas, de qué mensajes lanzas. Sucede algo parecido a lo que ocurre en la vida real, e incluso en tu forma de expresarte verbalmente. A veces, con darle un rato a la lengua… dices mucho de ti. Como alguna vez leí: Lo que Juan dice de Pedro, dice más de Juan que de Pedro.
    Ahí te van 10 claves útiles… si el ratón que mueves es el verbal:
    http://bit.ly/2bxtAJb