Productividad

¿Sabes que puedes leer ‘El Quijote’ en siete horas?

Siete herramientas para leer más rápido correos, noticias y libros
Por TLife.guruAutor

Es un problema de todos: leer todo lo que necesitamos en muy poco tiempo. Un ejemplo: te levantas por la mañana, te dispones a desayunar y enciendes el móvil. De repente una avalancha de avisos comienzan a pitar, zumbar o incluso graznar (eso depende del sonido que les hayas puesto y cada vez son más escandalosos). Por cada aviso un buen número de contenidos de noticias que leer y de las cuales no te da tiempo más que a ver los titulares. Bueno, eso si dejas de untar mantequilla en la tostada y usas el dedo índice para navegar por la pantalla. Y ahí no acaba la cosa porque lo peor es que por cada contenido que abres hay numerosos y suculentos links que te llevan a un océano insondable de más contenidos, más letras y más párrafos que tus ojos y tu mente son incapaces de abarcar leyendo.

Lo peor es que solo es el comienzo del día y sabes que cuando llegues a la oficina esos ‘textitos’ de la hora del café se multiplicarán por la enésima potencia en tu email, la intranet de la empresa, los PDF de la reunión de las 12:00, o las newsletter de los tropocientos medios a los que te suscribiste sin pensarlo dos veces. Es cierto que quizás algunos de estos textos te fastidia un poco leerlos, sobre todo los informes del jefe, aunque también hay un montón de ellos que te encantan y desearías poder leerlos pero no te da la vida porque tu velocidad lectora no consigue leer más de lo que lee. ¿Qué puedes hacer? Pues, o te apuntas a un curso de lectura rápida o usas uno de estas herramientas digitales que le van a dar una solución muy eficaz a tu problema. No van a leer por ti, pero te ayudarán a aumentar tu velocidad de lectura mientras te enteras de lo que estás leyendo, porque finalmente de eso se trata.

Spritz

Según sus creadores el 80% del tiempo de lectura lo pasamos moviendo los ojos de una palabra otra, mientras que solo dedicamos el 20% restante para procesar el contenido. Por eso su método se basa en que son las palabras las que se mueven y no los ojos, de esta manera solo hay que ajustar la velocidad en la que pasan las palabras y dedicarse a asimilar lo leído.

En la web de Spritz indican que al leer los ojos buscan en cada palabra un Punto Óptimo de Reconocimiento (ORP por sus siglas en inglés) para saber qué están leyendo. Este programa marca una palabra de cada letra en rojo para, de alguna manera, ganar tiempo y facilitar la tarea física de la lectura.

Pero lo mejor es probarlo, para ello mueve directamente el botón que aparece en Spritzlet  a la barra de favoritos de tu navegador y comienza a disfrutar de la lectura rápida. Si lo prefieres puedes usar una de sus apps para móviles ya que tiene para todas las plataformas.

BeeLine Reader

Es otro método de lectura rápida que cumple dos funciones importantes: una de ellas es despejar la web donde está el texto y quitarle banners publicitarios y otras columnas de contenido, dejando solo el texto y las imágenes que lo acompañan para evitar que nuestra visión periférica busque otras distracciones; la otra función es modificar el texto coloreándolo por líneas en un degradado que va del negro, azul, de nuevo negro y rojo y que se va repitiendo para encarrilar los ojos en su lectura y evitar que cambien de línea y pierdan el hilo argumental, sobre todo si es un texto denso y demasiado largo.

Su autor, Nick Lum, afirma que con este método se puede mejorar el  nivel de lectura entre un 10 y un 30%. Si quieres probarlo, en su web dispone de un plugin compatible con varios navegadores, además de aplicaciones para uso en móviles y tabletas, e incluso aporta herramientas para poder convertir PDF y páginas de Word en estos colores fáciles de leer.

ReadQuick

Se trata de una de las mejores opciones de iOS para lectura rápida, aunque no es gratuita como las anteriores (9,99 € la versión premium), pero cuenta con ciertas ventajas como la estadística y control de las palabras leídas por minuto, algo muy útil para ver cómo progresas en velocidad lectora. Y lo mejor es que se integra perfectamente con los agregadores de contenido más populares: Instanpaper, Pocket, Readability, Feedly y Evernote.

 OpenPDFspeedreader

Precisa instalación en el PC, pero es capaz de leer PDF y textos de Word. Se ha hecho muy popular en el entorno universitario donde hay que enfrentarse a toneladas de textos académicos.

Jetzt

Es una extensión de código abierto para Google Chrome muy similar a Spritz. Podemos cambiar la letra, la velocidad de lectura, añadir más o menos luminosidad a la pantalla e ir hacia delante y hacia atrás en los párrafos. Todo pensado para hacer la lectura lo más cómoda posible.

Jetzt animation

Speed Reading Trainer

Ya indica su nombre que esta herramienta se va a convertir en tu entrenador personal de lectura. Primer te hará un test para evaluar tu nivel y después irás avanzando, con los diferentes ejercicios que incluye, tu velocidad de lectura y tasa de comprensión. Tus ojos y tu cerebro se van a poner realmente cachas con esto.

Mailbird

Si lo que más cuesta arriba se te hace a la hora de leer es el email, esta es una buena solución. Se trata de un cliente de correo electrónico compatible con los más conocidos (Gmail, Outlook, Yahoo e incluso con apps de mensajería instantánea como Whastsapp), que nos muestra los envíos y recepciones a través de un entorno mucho más agradable y colorista. Además incorpora una herramienta de lectura rápida que garantiza que podrás leer hasta 3 veces más rápido los correos, algo que no viene nada mal cuando tienes el buzón de entrada a punto de reventar.

3 COMENTARIOS

  1. Gran artículo. El título no le llamó mucho la atención pero cuando lo leí me ha sorprendido muy gratamente. Desconocía la existencia de este tipo de programas. Un gran descubrimiento!!!

    1. Gracias José, me alegro de que te haya gustado. La verdad es que este tipo de herramientas son de gran ayuda a la hora de afrontar la enorme carga textual que nos llega a diario a través de todas esas pantallas.




TRIVIA
  • 1¿Cuánto costó el primer iPhone (el más barato)?